Los suplementos culturales son aquellos espacios en los que los periódicos se pueden permitir dejar a un lado la política, la economía y el deporte (aquello que más interesa al público general), para centrarse completamente en la cultura y las distintas posibilidades que esta nos ofrece.
En este número de Babelia encontramos un conjunto de críticas de libros, de artículos en general sobre la literatura y el arte de escribir, y análisis de otros aspectos culturales más minoritarios como la arquitectura o el ballet. Por ejemplo, se nos presenta a Vik Muniz, un artista contemporáneo cuyas obras no dejan indiferentes a nadie junto a la reseña del libro El dolor como enfermedad, que no solamente es una crítica, sino una visión personal y trágica.
No solamente encontramos a periodistas más o menos desconocidos rendidos ante la grandeza de autores más conocidos, también podemos leer artículos de opinión de grandes escritores como Antonio Muñoz Molina, cuya veteranía y experiencia le permite arremeter contra la ignorancia y el aletargamiento que parece sufrir la sociedad actual.
En este tipo de suplementos encontramos artículos y escritos del gusto de todos los públicos. Para gente más intimista y especializada, podemos ver la obra Roberto Zucco, cuyos personajes nos sumergirán en su historia y nos harán partícipes de ella como si estuviésemos en el escenario; mientras que para aquellos a quienes les resulte demasiado pesado también contamos con la crítica de la película El gran Gatsby, más amena y ligera.
En resumen, los suplementos culturales sirven para acercar la cultura a todo el mundo, ya que en el día a día parece no tener lugar, y no debemos de olvidar que es fundamental para el desarrollo completo de un ser humano tener inquietudes culturales de cualquier tipo.
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