jueves, 21 de febrero de 2013

Transcripción

Transcripción del artículo titulado "Medios que se pudieran tomar para favorecer el restablecimiento de la especie humano"

En primer lugar hemos hecho ver que el derecho de mayorazgo entre los nobles es muy perjudicial en muchos países para la perfección de la especia humana. Sería pues necesaria una ley sobre este punto, no para revocar del todo este derecho, donde la costumbre tiene establecido el uso, sino para permitir a los padres y a las madres la libertad de instituir por heredero de sus adquisiciones a aquel hijo que considerasen más apto, si distinción de la preeminencia que el nacimiento les hada dado, porque se puede creer prudentemente que la elección caería sobre los que fuesen más capaces de sostener y perpetuar la familia. Sería también necesario que desde el punto que la ley se promulgase, se pusiese en ejecución en todos los hijos que naciesen después de la promulgación, y que por lo que concierne a los que habían nacido antes, se siguiese el uso que actualmente está en práctica, y es de presumir que los padres y las madres no se inclinarían a esta mudanza en su familia sino por motivos justos. Por este medio, los bienes de las familias no pasarían, como ocurre normalmente ahora, a sujetos poco aptos para mantener con dignificad el honor de la casa. Esta ley se debería extender a las hijas, a falta de varones, y siempre en favor de un laudable casamiento. 
Pero, como el lujo es una de las primeras causas que da motivo a la degradación de la especie humana, para corregirlo convendría mandar que los nobles hubiesen de residir por lo menos ocho meses en donde tienen sus tierras, llevando consigo toda la familia. Por este medio las casas empeñadas hallarían modo de restablecerse, y se hallarían más aptas al servicio del rey y de la patria. Asimismo podrían criar sus hijos de un modo útil al Estado y a sí propios. La gente moza se extraviaría menos, estando a la vista de sus padres y madres, que estando solos en la Corte o en grandes ciudades. Igualmente se podría cuidar mejor de su educación, siendo el aire del campo más puro y sano, por lo que gozarían de una salud mas robusta en la edad en que los jóvenes deben hacer sus ejercicios de estudio, etc. Hallándose los padres desempeñados, los podrían enviar a las ciudades con personas de confianza que cuidasen de ellos. Lo cierto es que un retiro de la capital y de la Corte recobraría poco a poco el gusto por la simplicidad y las buenas costumbres. La residencia de los señores en sus haciendas facilitaría mejores productos a sus tierras por las mejores que insensiblemente harían en ellas, no tanto por aumentar la renta, sino por divertirse con lo que fuesen agregando. De esta forma, se vería muy en breve restablecerse las campañas, porque es menester poco para conjeturar que los gastos que harían en sus viajes ocasionarían un consumo de víveres que se deja de hacer actualmente en ellos, la agricultura se animaría, etc. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario